Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. A un día del regreso a clases, familias chiapanecas ajustan compras y presupuestos para cubrir inscripciones, uniformes, calzado, útiles y alimentos. Testimonios recogidos este 30 de agosto muestran que el gasto se concentra en pocos días y que, para algunos hogares, puede superar los 5 mil pesos por estudiante de nivel medio superior.
La vuelta a las aulas no representa un solo pago. A los artículos de la lista escolar se suman cuotas, transporte, comidas y necesidades que aparecen durante las primeras semanas. Por eso, la planeación familiar puede ayudar a distinguir lo urgente de lo que puede adquirirse después, sin dejar de atender los materiales indispensables para el inicio del ciclo.
Un gasto que alcanza a toda la familia
Madres y padres entrevistados señalaron que el monto cambia según el grado escolar, el estado de los uniformes y el número de estudiantes en casa. Hay hogares que calculan entre 2 mil 500 y 5 mil pesos por alumno, mientras otros deben repartir las compras entre varios hijos. Esa presión coincide con meses en que comercios pequeños pueden reportar menores ventas porque las familias priorizan los gastos escolares.
La organización comienza con una lista realista. Revisar cuadernos, mochilas y prendas en buen estado evita compras duplicadas; comparar precios entre establecimientos ayuda a detectar diferencias; y separar los pagos inevitables de las adquisiciones que pueden esperar facilita una decisión más clara. El propósito no es reducir la preparación escolar, sino cuidar que el presupuesto alcance para lo esencial.
Alimentación y rutinas desde el primer día
El regreso a clases también modifica horarios de descanso, transporte y alimentación. Preparar desayunos y colaciones con anticipación puede reducir gastos diarios y evitar que niñas, niños y adolescentes salgan sin comer. Las familias consultadas destacaron que, junto con útiles y uniformes, la comida para el recreo forma parte de la planificación cotidiana.
Una rutina sencilla puede incluir agua suficiente, alimentos preparados en casa y horarios que permitan dormir adecuadamente. No se trata de una fórmula única: cada hogar tiene tiempos y recursos distintos. La clave es que las decisiones sean prácticas, seguras y sostenibles durante las primeras semanas, cuando los gastos pueden coincidir con ajustes de trabajo y transporte.
Compras informadas y acompañamiento
Antes de pagar, conviene revisar que los productos cumplan con la lista solicitada y conservar comprobantes. Cuando una compra se realiza a plazos, es útil conocer el costo final y evitar compromisos que superen la capacidad de pago mensual. La educación financiera familiar también se aprende en estas decisiones: fijar prioridades, comparar opciones y conversar con estudiantes sobre el cuidado de materiales.
El regreso a clases es una oportunidad para acompañar la transición con expectativas realistas. Preparar documentos, identificar rutas, organizar horarios y conversar sobre el primer día puede bajar la tensión en casa. Las escuelas y familias comparten el objetivo de que el inicio sea ordenado y que cada estudiante cuente con condiciones para aprender. Los cambios de rutina requieren paciencia, comunicación y una distribución equilibrada de responsabilidades dentro del hogar.
Fuentes: Diario de Chiapas; El Heraldo de Chiapas.









