Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Autoridades estatales y militares realizaron en el Campo Militar El Sabino, en Berriozábal, una ceremonia de destrucción de más de 25 mil armas de fuego y accesorios, en el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego. El acto fue encabezado por mandos de la Séptima Región Militar y contó con la presencia del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar.
La acción forma parte de los esfuerzos institucionales para sacar de circulación armas que representan un riesgo para la población y para reforzar el mensaje de prevención en un estado donde la seguridad pública se mantiene como una de las principales prioridades de gobierno.
Un acto con mensaje preventivo
Durante la ceremonia, las autoridades destacaron que la destrucción de armas no solo tiene un valor operativo, sino también simbólico: cada pieza inutilizada representa una reducción potencial de riesgos en comunidades, hogares y espacios públicos. En ese sentido, el gobierno estatal vinculó la medida con la atención a las causas de la violencia y con una política de paz que requiere coordinación entre instituciones civiles y militares.
La jornada se realizó en instalaciones militares, donde fueron concentradas armas y accesorios para su destrucción conforme a los protocolos correspondientes. Este tipo de procedimientos busca impedir que el armamento decomisado o entregado vuelva a circular de manera irregular.
Seguridad y coordinación institucional
Chiapas mantiene desafíos diferenciados por región: zonas fronterizas, corredores carreteros, municipios con antecedentes de violencia y áreas urbanas donde se refuerza la prevención del delito. Por ello, las autoridades han insistido en que la estrategia de seguridad debe combinar presencia institucional, combate a hechos delictivos y acciones de reconstrucción social.
La destrucción de armas se suma a operativos, campañas preventivas y llamados a la denuncia ciudadana. Aunque por sí sola no resuelve los factores que alimentan la violencia, sí reduce la disponibilidad material de instrumentos letales y fortalece la idea de que el armamento asegurado debe salir definitivamente de circulación.
El acto en El Sabino dejó también un mensaje hacia los municipios: la construcción de paz necesita continuidad, coordinación y acciones visibles que devuelvan confianza a la población. En el contexto estatal, la destrucción de más de 25 mil armas se coloca como una medida relevante dentro de la agenda de seguridad de este sábado.
Fuentes: Diario de Chiapas.

