Ciudad de México. La investigación mexicana sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada volvió a tensar la relación con Estados Unidos, luego de que la Fiscalía General de la República exoneró a Rubén Rocha Moya y a otros funcionarios, al tiempo que acusó a agencias estadounidenses de no entregar información completa.
La FGR descarta cargos contra funcionarios
De acuerdo con reportes difundidos este 10 de julio, la FGR concluyó que no encontró elementos suficientes para proceder contra Rocha Moya ni contra otros nueve servidores públicos señalados de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. La decisión ocurre en medio de una discusión más amplia sobre cómo fue trasladado Zambada a territorio estadounidense en 2024.
El caso ha generado preguntas políticas y diplomáticas porque el gobierno mexicano sostiene que Washington no ha aclarado plenamente la operación. En los últimos días, la administración federal también cuestionó si hubo participación de agencias estadounidenses y si se ocultaron datos a México.
Un expediente con efectos diplomáticos
La captura de “El Mayo” Zambada provocó desde el inicio una lectura sensible: se trata de uno de los jefes históricos del narcotráfico mexicano y su entrega a autoridades estadounidenses abrió disputas internas en Sinaloa. Por ello, cualquier contradicción sobre la operación tiene impacto en seguridad, cooperación bilateral y confianza institucional.
Para México, el punto central es saber si existió una acción no informada en territorio nacional. Para Estados Unidos, el expediente se ha mantenido bajo reservas propias de una investigación federal. Esa diferencia de ritmos alimenta el choque público y complica la coordinación en otros temas de seguridad.
El caso seguirá bajo observación porque combina justicia penal, soberanía y relación bilateral. La información que falte por entregarse puede definir si el debate se cierra como una diferencia diplomática o si escala a nuevas investigaciones.
Fuentes: Telemundo, El País, Gobierno de México.









