Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. La Reserva de la Biosfera Selva El Ocote dio un paso relevante para mirar su conservación desde una perspectiva más amplia: no sólo como territorio natural, sino como paisaje biocultural vinculado a la historia y cosmovisión zoque.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y el Centro INAH Chiapas realizaron la capacitación Arqueología de la Reserva de la Biósfera Selva El Ocote, dirigida a personal directivo y técnico de la reserva. El encuentro tuvo como escenario el Museo Regional de Chiapas.
Naturaleza y patrimonio en un mismo territorio
La capacitación buscó compartir conocimiento arqueológico sobre el origen, importancia y cosmovisión de la cultura zoque, así como su relación con la naturaleza y los medios de vida. Este enfoque permite entender que la biodiversidad y el patrimonio histórico no son piezas separadas, sino componentes de un mismo territorio.
El Centro INAH Chiapas destacó que los datos arqueológicos documentados pueden enriquecer el componente cultural del Programa de Conservación y Manejo del área natural protegida. Para la reserva, esto significa integrar saberes históricos al trabajo cotidiano de protección ambiental.
Conservación con identidad
La dirección de la reserva respaldó la iniciativa y formalizó la coordinación con el INAH para consolidar un manejo biocultural. El objetivo es preservar tanto el ecosistema como el patrimonio arqueológico que resguarda la Selva Zoque, una región estratégica por su biodiversidad y por sus raíces comunitarias.
Este tipo de acciones cobra importancia en un contexto donde las áreas naturales enfrentan presiones por cambio de uso de suelo, extracción ilegal, incendios y pérdida de memoria territorial. Conocer el valor cultural de un sitio puede fortalecer la participación social y dar más argumentos para su defensa.
La mirada biocultural también abre espacio a educación ambiental, turismo responsable e investigación comunitaria. Si se aplica con cuidado, puede ayudar a que las comunidades no sean observadoras externas de la conservación, sino protagonistas de una historia que les pertenece.
El reto será traducir la capacitación en herramientas prácticas, materiales de divulgación y decisiones de manejo que protejan al mismo tiempo la selva, la memoria zoque y los vestigios arqueológicos.
Fuentes: Diario de Chiapas.









