29 de junio de 2026

Sheinbaum supervisa el puente Rizo de Oro en La Concordia, zona clave para Chiapas

La presidenta Claudia Sheinbaum supervisó los avances del puente Rizo de Oro, en La Concordia, una obra que busca mejorar la conectividad de comunidades de la Sierra y la Fraylesca, pero que también se ubica en una región marcada por disputas criminales y desplazamientos recientes.

La visita, realizada durante su gira por Chiapas, colocó nuevamente el foco nacional en una zona donde la infraestructura pública se cruza con necesidades históricas de movilidad, comercio, salud y seguridad. El puente permitirá reducir tiempos de traslado para poblaciones que durante años dependieron de rutas largas, caminos de montaña o cruces fluviales para llegar a Tuxtla Gutiérrez y otras cabeceras regionales.

Conectividad para una región aislada

De acuerdo con lo informado durante la supervisión, el proyecto beneficiará a habitantes de municipios como Motozintla, El Porvenir, Chicomuselo y Frontera Comalapa, al facilitar el tránsito carretero hacia la capital chiapaneca. Para comunidades cercanas a la presa La Angostura, la obra representa una alternativa a los traslados en chalana y a recorridos que podían prolongarse durante varias horas.

El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha señalado que la infraestructura puede fortalecer la actividad comercial, mejorar el acceso a servicios médicos y reducir riesgos para familias que se mueven diariamente entre localidades serranas. La obra forma parte de una apuesta federal y estatal por recuperar presencia institucional en una región donde la población ha pedido caminos, servicios y seguridad.

El reto de seguridad

El avance del puente ocurre, sin embargo, en un contexto delicado. La Concordia y zonas vecinas han vivido episodios de violencia vinculados a grupos del crimen organizado que disputan rutas cercanas a la frontera con Guatemala. En los últimos años, enfrentamientos, hallazgos de cuerpos y desplazamientos forzados han dejado una huella profunda en comunidades rurales.

Por ello, la obra tiene una doble lectura para la región: puede abrir oportunidades de desarrollo y movilidad, pero también exige vigilancia permanente para que la nueva conectividad no sea aprovechada por redes criminales. La presencia de fuerzas de seguridad durante la visita presidencial reflejó la sensibilidad del punto supervisado.

Para Chiapas, el puente Rizo de Oro será relevante no solo por su dimensión carretera, sino por lo que simboliza: la posibilidad de acercar servicios a comunidades históricamente aisladas y, al mismo tiempo, la obligación de acompañar la infraestructura con seguridad, justicia y atención social.

Fuentes: El País, Gobierno de México.

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