Chiapa de Corzo, Chiapas. La siembra de plantas frutales, de ornato y forestales realizada en el parque de la localidad Los Chiapas colocó este 24 de septiembre la recuperación de áreas verdes en el centro de una acción comunitaria. La actividad forma parte del Programa Municipal de Reforestación y Reconversión Productiva y busca que un espacio de uso cotidiano gane sombra, cobertura vegetal y mejores condiciones ambientales.
Trabajo en el parque de la localidad
De acuerdo con la información difundida este jueves, la jornada fue impulsada por la Dirección de Desarrollo Rural Sustentable de Chiapa de Corzo, encabezada por Orbelín Hernández Torres, mediante el Vivero Municipal Culati. En la coordinación también participaron Alberto Franco Pérez y Miguel Coitiño Espinosa, representante de la comunidad. El reporte no precisa el número de ejemplares plantados ni el calendario de mantenimiento, dos datos relevantes para medir el resultado de la intervención en los próximos meses.
La plantación combina especies con usos y funciones distintas. Los árboles frutales pueden convertirse en un recurso de valor para las familias y para la educación ambiental; las plantas de ornato contribuyen a la imagen y apropiación del parque; y las especies forestales están vinculadas con la cobertura de suelo, la sombra y el hábitat para fauna local. Esa diversidad puede ser positiva siempre que se acompañe de selección adecuada de especies, riego inicial y protección frente a daños.
La etapa decisiva es el cuidado
Una jornada de siembra es el inicio, no el final, de una reforestación. Para que los ejemplares sobrevivan se requiere verificar que tengan espacio suficiente, conservar la humedad del suelo en las primeras semanas, retirar residuos que puedan impedir su crecimiento y atender posibles afectaciones por plagas o vandalismo. En temporada de lluvias, la humedad puede favorecer el establecimiento de raíces, aunque las precipitaciones intensas también obligan a revisar escurrimientos y erosión alrededor de las plantas jóvenes.
El seguimiento comunitario es igualmente importante. Vecinas, vecinos, escuelas y comités locales pueden ayudar a identificar árboles dañados, evitar que se usen los alcorques como depósitos de basura y reportar necesidades de mantenimiento. Cuando un parque es parte de la rutina de quienes viven cerca, la vigilancia social complementa el trabajo de las autoridades y mejora las posibilidades de que la intervención permanezca.
Espacio público y ambiente local
La recuperación de vegetación en áreas urbanas y rurales tiene efectos que se perciben a escala cotidiana: zonas de descanso más agradables, menor exposición directa al sol y espacios para actividades recreativas. No sustituye las políticas amplias de conservación de cuencas y bosques, pero sí puede sumar a una cultura de cuidado ambiental desde los barrios y localidades. En Chiapa de Corzo, donde los cambios de temperatura y las lluvias marcan la vida diaria, mantener parques arbolados es también una medida de bienestar.
La autoridad municipal señaló que el objetivo de la jornada es fortalecer las áreas verdes, restaurar el equilibrio ecológico y preservar la biodiversidad. Para la comunidad, el siguiente paso será observar que esos objetivos se traduzcan en plantas vivas, un parque atendido y oportunidades permanentes de participación. La reforestación tendrá mayor alcance si el programa comparte avances, reposiciones necesarias y metas de supervivencia de los ejemplares.
Fuentes: Diario de Chiapas.









