24 de septiembre de 2026

OMS prueba respuesta regional ante una emergencia alimentaria simulada

Manila, Filipinas. Países y territorios de la región del Pacífico Occidental concluyeron este 24 de septiembre el Ejercicio Crystal 2026, una simulación dedicada a probar la coordinación frente a una emergencia transfronteriza de inocuidad alimentaria. La Organización Mundial de la Salud informó que el escenario planteó un problema en la cadena de suministro avícola y reunió a puntos focales sanitarios y de la red internacional de seguridad alimentaria.

Un ensayo, no una alerta real

La OMS aclaró que se trató de una simulación, no de un brote real. El valor de estos ejercicios está en permitir que autoridades sanitarias, responsables de vigilancia y enlaces de alimentos ensayen los pasos que seguirían ante un riesgo que pudiera afectar a más de un país. Detectar información, confirmarla, comunicarla y coordinar decisiones son tareas que, en una emergencia verdadera, deben realizarse con rapidez y con mensajes consistentes.

El ejercicio se desarrolló los días 23 y 24 de septiembre bajo el marco del Reglamento Sanitario Internacional. Participaron los puntos focales nacionales de ese reglamento junto con los contactos de emergencia de la Red Internacional de Autoridades de Inocuidad de los Alimentos, conocida como INFOSAN. La coordinación entre ambos grupos busca evitar que la información de salud pública y la de control de alimentos circulen por canales separados.

La importancia de compartir información

Los eventos de inocuidad pueden cruzar fronteras mediante productos, insumos, personas y cadenas comerciales. Una investigación eficaz requiere saber qué mercancía está involucrada, dónde fue distribuida, qué medidas se han tomado y qué riesgo existe para la población. Una demora en la comunicación puede complicar retiros de producto, recomendaciones al público o la búsqueda de la fuente de una contaminación.

Por ello, los ejercicios no se limitan a una prueba técnica. También permiten identificar quién tiene facultades para comunicar, qué datos faltan en un primer reporte y cómo se conectan los laboratorios, las autoridades de agricultura, comercio y salud. La OMS señaló que las simulaciones ayudan a encontrar cuellos de botella antes de que haya vidas en riesgo, cuando todavía es posible corregir procedimientos sin la presión de una crisis.

Preparación con alcance regional

Crystal se realiza anualmente desde 2008 y ha utilizado escenarios vinculados con enfermedades respiratorias, riesgos radiológicos y otros eventos de salud pública. La edición de 2026 amplió el trabajo previo realizado en julio con países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, donde se ensayó una respuesta ante una contaminación alimentaria simulada. La nueva actividad buscó extender la práctica de coordinación a toda la región del Pacífico Occidental.

Para audiencias en México y Chiapas, un ejercicio de esta clase recuerda que la inocuidad alimentaria depende de la prevención, la vigilancia y la capacidad de responder con información verificable. No implica que exista una alerta sobre productos locales. Sí pone en relieve por qué las autoridades deben comunicar con claridad cuando investigan un posible riesgo y por qué la población debe consultar canales oficiales antes de compartir mensajes no confirmados.

Las conclusiones del ejercicio serán utilizadas para reforzar capacidades de los países participantes. La meta es que, si ocurre una emergencia auténtica, las instituciones conozcan sus responsabilidades, tengan contactos activos y puedan proteger a la población con decisiones oportunas.

Fuentes: Organización Mundial de la Salud.

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