El Mundial 2026 vive este lunes 13 de julio una jornada de pausa antes de las semifinales, con cuatro selecciones históricas todavía en carrera: Francia, España, Inglaterra y Argentina.
La ausencia de partidos no responde a una suspensión, sino al calendario natural de descanso tras los cuartos de final. El torneo regresará el martes 14 con el duelo Francia-España y continuará el miércoles 15 con Inglaterra-Argentina, cruces que definirán a los dos finalistas de la Copa del Mundo.
Cuatro candidatos de peso
El cuadro de semifinales reúne a selecciones con historia, figuras y estilos distintos. Francia llega con una generación acostumbrada a competir en instancias definitivas; España, con una propuesta asociada al control de balón y la presión alta; Inglaterra, impulsada por el momento de Jude Bellingham; y Argentina, todavía sostenida por una estructura competitiva que combina experiencia y renovación.
De acuerdo con el calendario difundido por FIFA y medios deportivos, Francia y España abrirán la ronda el martes. Un día después, Inglaterra y Argentina protagonizarán un partido de alta carga simbólica por sus antecedentes mundialistas y por el peso de sus referentes ofensivos.
La pausa también cuenta
Para los equipos, estas 48 horas son determinantes. Las semifinales suelen definirse tanto en la cancha como en la recuperación física, la lectura del rival y la gestión emocional. Después de una fase de eliminación directa exigente, los cuerpos técnicos deben decidir si priorizan continuidad, rotaciones puntuales o ajustes tácticos para frenar a figuras rivales.
La pausa también da margen a los aficionados para reorganizar agendas, revisar horarios y preparar el cierre del torneo. En México, aunque la Selección Nacional quedó fuera, el interés se mantiene por la presencia de Argentina e Inglaterra y por el impacto del Mundial en la conversación deportiva diaria.
El campeonato entró ya en su última semana. La final está programada para el 19 de julio, y solo dos de los cuatro sobrevivientes llegarán al partido decisivo. Antes, las semifinales prometen duelos de alto voltaje: una prueba de jerarquía para selecciones que no solo quieren ganar, sino dejar una marca en la historia reciente del fútbol.
Fuentes: AS, FIFA.






