La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este lunes 13 de julio por el control del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que circula una parte sustancial del petróleo y gas que abastece al mercado internacional.
De acuerdo con información de Associated Press, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos reinstalará un bloqueo sobre Irán en la zona y que cobrará a otros barcos por garantizar su paso seguro. Teherán, por su parte, sostiene que tiene derecho a administrar el tráfico en el estrecho y ha advertido que responderá ante cualquier interferencia estadounidense.
Una ruta clave para la energía mundial
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Su importancia no es solo regional: cualquier alteración en esa ruta puede impactar precios de energéticos, costos de transporte, fertilizantes y cadenas de suministro a escala global. Antes del conflicto, alrededor de una quinta parte del petróleo y gas mundial pasaba por ese corredor.
El nuevo intercambio de advertencias ocurre después de un periodo de frágil tregua, alcanzado tras semanas de hostilidades. Aunque el tráfico marítimo había empezado a recuperarse, seguía por debajo de los niveles previos a la crisis, y los mercados permanecían atentos a cualquier señal de cierre, bloqueo o cobro unilateral.
Riesgos económicos y diplomáticos
Analistas internacionales advierten que cualquier intento de imponer cuotas o controles de paso puede chocar con normas globales de libre navegación. El riesgo principal es que la disputa deje de ser solo militar o diplomática y se traduzca en mayores costos para países importadores de energía.
Para México y América Latina, el impacto no sería inmediato en términos de seguridad, pero sí podría sentirse en combustibles, transporte y precios asociados a insumos energéticos. En un escenario de inflación persistente, la presión sobre el petróleo suele trasladarse a consumidores y empresas.
El episodio confirma que el estrecho de Ormuz seguirá siendo uno de los puntos más sensibles de la política internacional. Mientras Washington y Teherán mantienen posiciones opuestas, la comunidad global observa con preocupación una zona donde una decisión militar puede tener consecuencias económicas de amplio alcance.
Fuentes: Associated Press.






