24 de mayo de 2026

Madres Buscadoras localizan restos humanos en Pujiltic; piden investigación oficial en Chiapas

El colectivo Madres Buscadoras de Chiapas informó sobre la localización de restos humanos calcinados en un rancho ubicado en las inmediaciones de Pujiltic, municipio de Venustiano Carranza. El hallazgo fue dado a conocer después de cuatro días de búsqueda en campo y vuelve a colocar en el centro del debate la crisis de desapariciones en el estado.

Hallazgo durante búsqueda ciudadana

De acuerdo con la información difundida por el colectivo, en la zona fueron encontrados restos óseos y partes humanas con indicios de calcinación. Hasta el momento, no se ha confirmado públicamente el número de víctimas ni su identidad. Tampoco se cuenta con un informe oficial que detalle si el sitio será procesado como fosa clandestina, punto de inhumación ilegal o escena vinculada a grupos criminales.

La ausencia de datos oficiales aumenta la incertidumbre para familias que buscan a personas desaparecidas. En estos casos, la intervención pericial es determinante: se requiere acordonar el área, preservar indicios, levantar muestras biológicas, documentar la ubicación exacta y garantizar que cualquier resto sea enviado a análisis forense con cadena de custodia.

La exigencia de las familias

Madres Buscadoras ha señalado en distintas ocasiones que muchas localizaciones ocurren por iniciativa de familiares, no por acciones institucionales oportunas. Su reclamo apunta a una demanda concreta: que las autoridades acompañen búsquedas, abran investigaciones sólidas y den información transparente a quienes esperan respuestas desde hace meses o años.

En Chiapas, la violencia y la disputa territorial han golpeado varias regiones, particularmente zonas fronterizas, carreteras estratégicas y comunidades con poca presencia institucional. Cuando un colectivo reporta restos humanos, el impacto rebasa el ámbito policiaco; toca a familias enteras, comunidades y autoridades obligadas a esclarecer qué ocurrió.

Qué debe seguir

El siguiente paso debe ser la confirmación oficial del hallazgo y el inicio de labores forenses. También es necesario informar si hay carpetas de investigación relacionadas, si se solicitará apoyo de fiscalías especializadas y si se convocará a familias con denuncias activas para posibles procesos de identificación.

La prioridad es evitar revictimización y manejar la información con cuidado. Cada resto localizado puede representar una historia, una familia y una búsqueda que merece verdad. Para Chiapas, el caso de Pujiltic confirma que la agenda de seguridad no puede medirse solo por detenciones: también debe medirse por capacidad de encontrar, identificar y responder.

Organizaciones de familiares han insistido en que la búsqueda no termina con el hallazgo. Después vienen procesos largos de identificación, acompañamiento psicológico, entrega digna y acceso a expedientes. Sin esas etapas, la verdad queda incompleta y la herida social permanece abierta.

La presencia de colectivos en campo también revela una falta de confianza acumulada. Cuando las familias salen a buscar por cuenta propia, lo hacen porque sienten que el tiempo institucional no avanza al ritmo de su urgencia. Cada día sin respuesta pesa en la investigación y en la vida familiar.

Fuente: TV Azteca Chiapas y Madres Buscadoras de Chiapas.