Ciudad de México. Las empresas mexicanas muestran avances en transformación digital, pero la adopción de inteligencia artificial todavía permanece por debajo del nivel necesario para competir con mercados más maduros, de acuerdo con un estudio difundido este martes.
El Informe de Madurez Digital en México 2026, elaborado por Needed Education en alianza con KIO IT Services y con colaboración de firmas y organismos empresariales, ubicó el nivel de madurez digital de las organizaciones participantes en 47 por ciento. El dato representa una mejora frente al 41 por ciento registrado en 2025, pero sigue lejos del 70 por ciento considerado como referencia ideal.
Avance, pero no despegue
El resultado muestra una paradoja: México avanza, pero no al ritmo suficiente. La mejora de seis puntos porcentuales es relevante porque marca el mayor crecimiento en varios años; sin embargo, el informe advierte que muchas compañías siguen en una etapa intermedia, con proyectos piloto, herramientas dispersas o inversiones tecnológicas que no se integran plenamente al negocio.
Entre los principales obstáculos aparecen la falta de infraestructura, la baja inversión tecnológica y la concentración de pequeñas y medianas empresas, que suelen tener menos recursos para contratar especialistas, modernizar sistemas o capacitar personal. En ese escenario, la inteligencia artificial puede quedarse como una herramienta de moda y no como una palanca real de productividad.
Especialistas citados en el reporte destacan que el punto crítico no es solo comprar software, sino preparar a las personas para usarlo. Sin talento capacitado, datos ordenados y objetivos claros, las organizaciones pueden acumular soluciones tecnológicas sin obtener mejoras medibles.
Impacto para México y Chiapas
El tema tiene implicaciones nacionales, pero también regionales. En estados como Chiapas, donde muchas empresas son pequeñas, familiares o de servicios, la brecha digital puede traducirse en menor competitividad frente a negocios que ya automatizan procesos, analizan datos de clientes o venden en plataformas digitales.
La adopción responsable de IA no significa reemplazar de inmediato empleos, sino mejorar tareas repetitivas, ordenar inventarios, atender clientes, detectar riesgos y apoyar decisiones. Para lograrlo, se requieren programas de capacitación accesibles, conectividad suficiente y acompañamiento para que las pymes no queden fuera de la transición.
El reto para México será pasar de la curiosidad tecnológica a la implementación estratégica. La inteligencia artificial puede abrir oportunidades, pero solo si se acompaña de inversión, formación y reglas claras. Sin esos elementos, el país corre el riesgo de celebrar avances modestos mientras la distancia con otras economías sigue creciendo.
Fuentes: Tiempo.com.mx, La Jornada.









