Malakasa. La española Fátima Gálvez conquistó este viernes su tercer título europeo de foso individual en los Campeonatos que se disputan en Grecia. La campeona olímpica en la prueba mixta de Tokio 2020 volvió a imponerse en una competencia de alta exigencia y confirmó una trayectoria que la mantiene entre las figuras del tiro deportivo internacional.
Gálvez, originaria de Baena, llegó a la final después de una clasificación muy cerrada. Necesitó una última serie perfecta de 25 aciertos y después superó el desempate para abrirse paso entre las mejores. Ese cierre fue decisivo: en una disciplina donde cada plato cuenta, la regularidad y la capacidad de responder bajo presión definen el resultado.
Un oro construido en la final
La tiradora española comenzó la final con un error en su segundo disparo, pero reaccionó de inmediato con una racha de diez aciertos consecutivos. Esa recuperación le permitió asegurar su continuidad en una ronda que fue eliminando a las competidoras de menor puntuación. En el camino quedaron la finlandesa Sara Silja Patricia Nummela, la eslovena Jasmina Macek, la rusa Daria Semianova y la italiana Erica Sessa.
La definición por el título enfrentó a Gálvez con la italiana Silvana Maria Stanco. La española firmó una última tanda sin fallos, mientras su rival cometió tres errores. El marcador final fue de 26 puntos para Gálvez, dos más que Stanco; Jessica Rossi obtuvo el bronce con 20. La diferencia evidencia que el desenlace no dependió de un solo disparo, sino de la serenidad mantenida durante toda la prueba.
Tercer campeonato europeo
El triunfo amplía el palmarés de Gálvez en foso individual. Antes había ganado el oro europeo en Belgrado 2011 y Lonato 2024; también obtuvo un título continental por equipos mixtos en Lonato 2019. A ello suma siete medallas mundiales y el oro olímpico conseguido junto con Alberto Fernández en Tokio.
El tiro de foso exige coordinación técnica, lectura rápida de la trayectoria del plato y control mental. Las atletas compiten contra objetivos que aparecen a gran velocidad y con direcciones variables, por lo que la preparación física es apenas una parte del rendimiento. La toma de decisiones se concentra en segundos y la penalización por un fallo es inmediata.
La participación española incluyó a Beatriz Martínez y Marc Molné, quienes terminaron en los lugares veinte y veintiuno, respectivamente. Ambas quedaron cerca del corte de 118 aciertos que llevó a Gálvez al desempate. El resultado general deja una referencia importante para el equipo español y confirma la competitividad de las pruebas internacionales.
Un resultado que da continuidad
Para las audiencias mexicanas, el logro recuerda el valor de los deportes de precisión, que a menudo reciben menos atención que las disciplinas de mayor exposición. Sus campeonatos reúnen procesos largos de formación, controles técnicos y calendarios exigentes. Las medallas llegan después de años de entrenamiento, competencias y adaptación a escenarios distintos.
Gálvez cerró la jornada con un resultado que combina experiencia y vigencia deportiva. Su tercer título europeo no sólo suma una medalla a su historial: confirma que puede responder en finales cerradas y mantener el nivel frente a rivales de primer orden. El calendario internacional mostrará el siguiente reto, pero Malakasa ya dejó una nueva victoria para la tiradora española.
Fuentes: Agencia EFE.









