Ciudad de México. Este martes entró en vigor la regulación nacional que restringe el uso de teléfonos celulares durante las clases y los recesos en primaria y secundaria. La Secretaría de Educación Pública informó que los lineamientos buscan ordenar el uso de dispositivos digitales dentro de los planteles, favorecer la convivencia y reducir riesgos vinculados con la exposición excesiva a pantallas.
Alcance de la medida
La disposición aplica a escuelas públicas y privadas de educación básica. En primaria y secundaria, el teléfono deja de ser un objeto de uso ordinario en el aula y durante el descanso; la norma no plantea que la tecnología desaparezca de la enseñanza, sino que su empleo tenga una finalidad pedagógica y criterios definidos por la comunidad escolar. La SEP señaló que el sistema educativo está listo para poner en marcha los lineamientos después de un proceso de diálogo y consulta con docentes, especialistas, universidades y organismos internacionales.
El cambio exige comunicación clara con estudiantes, familias y personal escolar. Cada plantel deberá explicar cómo atenderá situaciones justificadas, como una necesidad de salud, seguridad o accesibilidad, y cuáles son los canales de contacto durante la jornada. La implementación no debe descansar en sanciones improvisadas ni en la confiscación sin reglas, sino en acuerdos conocidos, proporcionales y respetuosos de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Recreo, aprendizaje y bienestar
La autoridad educativa propuso aprovechar los recesos para lectura, juegos de mesa, actividad física y convivencia. El objetivo es recuperar ese periodo como un espacio de movimiento e interacción directa. Para las escuelas, el reto será contar con alternativas reales: patios seguros, materiales disponibles, acompañamiento docente y actividades que incluyan a quienes tienen distintos intereses o condiciones de movilidad.
La medida parte de preocupaciones sobre hábitos digitales que pueden afectar el descanso, la atención y la convivencia. También reconoce que la prevención de riesgos en línea, como acoso, exposición a violencia o contenidos no adecuados, requiere responsabilidades compartidas. Madres, padres, personal docente, autoridades y plataformas digitales tienen funciones distintas; ninguna puede resolver sola un problema que se extiende fuera de la escuela.
Qué cambia en otros niveles
En educación media superior, los acuerdos podrán definirse por plantel con participación de docentes y familias, considerando el contexto de cada comunidad. En educación superior, la orientación planteada es la formación de ciudadanía digital: pensamiento crítico, comprensión de algoritmos y uso responsable de herramientas tecnológicas. La diferencia entre niveles reconoce que la autonomía y las necesidades educativas cambian con la edad.
Para Chiapas, como para el resto del país, la entrada en vigor abre una etapa de seguimiento. La eficacia dependerá de que las reglas sean comprensibles, no profundicen desigualdades y se revisen con la experiencia de las comunidades escolares. La tecnología puede apoyar el aprendizaje cuando tiene propósito; la nueva regulación busca que el teléfono no sustituya el encuentro, el juego ni la atención dentro de la escuela.
Fuentes: Secretaría de Educación Pública; Diario de Chiapas; La Jornada.









