21 de junio de 2024

Economía mexicana alcanzará un crecimiento de 2.6%, apoyada en el consumo doméstico: OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) considera que la economía mexicana puede alcanzar un crecimiento del 2.6% en su Producto Interno Bruto (PIB) de este año.

Esta previsión supera el 1.8% que proyectó en marzo pasado; queda arriba del pronóstico revisado también al alza por el Banco Mundial, que está en 2.5%; supera la expectativa actualizada del Fondo Monetario Internacional (FMI) que está en 1.8% y se convierte en el pronóstico más alto que tienen los organismos internacionales para México.

En la presentación para América Latina del Panorama Económico 2023, el economista senior para México en la OCDE, Alberto González Pandiella explicó que el ajuste en la expectativa se apoya en la resiliencia que ha mostrado el consumo doméstico.

Enfatizó que la economía mexicana se ha mostrado resiliente al contexto mundial de altas tasas de interés e incertidumbre y que los mejores datos de inversión en maquinaria y equipo pueden leerse como indicios positivos sobre la relocalización de cadenas productivas al país.

González Pandiella reconoció también que esta corrección al alza en la previsión de crecimiento incorpora el efecto del desempeño del PIB en el primer trimestre, que fue mejor del esperado.

Destacó que la desaceleración económica de Estados Unidos se presentará en algún punto del segundo semestre, lo que se convierte en un factor de riesgo, pero subrayó que en el escenario central de la OCDE, no hay una perspectiva de recesión en la primera economía del mundo.

La desaceleración esperada para Estados Unidos será gradual, matizó el economista de la OCDE y motivará una moderación en el crecimiento económico de México que registrará un incremento del PIB de 2.1 por ciento.

Reformas para aprovechar nearshoring

En la OCDE consideran que para un mejor aprovechamiento del nearshoring que ayude a fortalecer el crecimiento, se pueden aplicar tres reformas.

La primera, es ampliar las bases tributarias y aprovechar las oportunidades que aún ofrece el impuesto predial. Con este cambio se puede impulsar la inversión en infraestructura, mejorar la educación y mantener el compromiso que tienen con la prudencia fiscal.

La segunda reforma que propusieron es agilizar las regulaciones y reducir los costos de creación de empresas, lo que fomentaría la formalidad, apoyaría a las pymes para que ellas también puedan beneficiarse de los efectos del nearshoring.

Y la tercera, sobre el mercado laboral. Reconoció “valiosas iniciativas en marcha” como la del mecanismo para resolver conflictos laborales y la que permita fortalecer la red de cuidado y educación temprana para que las mujeres tengan mejores condiciones para acceder al mercado laboral.

Tasas sin cambio en todo el año

En el reporte, los economistas de la OCDE estiman que la inflación de México terminará este año con una variación de 5.3% anual.

De acertar con la previsión, sería el tercer año consecutivo que la economía registrará un índice de precios lejos del objetivo puntual, que es 3%, pero ya mostrará una importante desaceleración desde el pico de la inflación, tocado en octubre, que completó una fluctuación anual de 8.41 por ciento.

González Pandiella sostuvo que el entorno inflacionario sigue siendo incierto y que en consecuencia es necesario que se mantenga la política monetaria restrictiva.

“Asumimos que la tasa de política se mantendrá restrictiva y que será hasta finales del año 2023 cuando comenzarán a reducirla gradualmente”. Actualmente la tasa está en 11.25% y se ha abierto la pausa monetaria.

El costo del subsidio

En el documento explicaron que la política aplicada para bajar los precios de los combustibles sí ha sido de ayuda para liberar de presión a la inflación.

Este mecanismo de estabilización del precio minorista del combustible ha tenido un costo presupuestario del 1.4% del PIB en 2022. Pero acotan que al permitir el traspaso de los cambios en el precio mundial del combustible proporcionaría mejores incentivos para el ahorro de energía y crearía cierto espacio fiscal para fortalecer programas sociales o el gasto en educación.

(Con información de El Economista)

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