Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- El monitoreo de los volcanes El Chichón y Tacaná contará con una red técnica reforzada tras un convenio de colaboración entre el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), la Secretaría de Protección Civil de Chiapas y la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach). El acuerdo busca sostener observaciones permanentes y mejorar la oportunidad de los avisos para las comunidades cercanas.
Una red para vigilar cambios en la actividad
De acuerdo con la información difundida este 9 de septiembre, el convenio formaliza la operación de seis estaciones sísmicas, dos equipos de Sistema Global de Navegación por Satélite, tres cámaras web y dos estaciones meteorológicas automáticas. La infraestructura se distribuye en Francisco León, Ostuacán, Pichucalco y Chapultenango, municipios vinculados con el entorno del volcán El Chichón, también conocido como Chichonal.
La red permite reunir señales que por separado pueden parecer menores, pero que analizadas de manera conjunta ayudan a identificar variaciones. Los registros sísmicos sirven para observar movimientos internos; los equipos satelitales ayudan a medir deformaciones del terreno; las cámaras ofrecen seguimiento visual y las estaciones meteorológicas aportan condiciones que influyen en la interpretación de ceniza, lluvia y visibilidad.
La coordinación no implica por sí sola un cambio en el nivel de peligro ni una alerta de erupción. Su objetivo es mantener información continua y técnicamente comparable para que las autoridades puedan tomar decisiones con evidencia, comunicar riesgos con precisión y actualizar protocolos si las mediciones lo requieren.
El Chichón y el valor de la prevención
El Chichón es una referencia central para la gestión de riesgos en Chiapas por la erupción de 1982, un episodio que transformó el paisaje y afectó a poblaciones de la zona norte. Esa experiencia mantiene vigente la necesidad de conservar instrumentos, rutas de comunicación y trabajo conjunto entre instituciones científicas, autoridades locales y habitantes.
En una entidad con relieve complejo y comunidades dispersas, la prevención depende tanto de la medición como de que los datos lleguen a quienes deben actuar. La información técnica necesita traducirse en mensajes claros sobre qué hacer, a qué canales oficiales atender y por qué no deben difundirse versiones no verificadas cuando existe incertidumbre.
El acuerdo también contempla mantener la colaboración para replicar el esquema de monitoreo en el volcán Tacaná, ubicado en la frontera entre México y Guatemala. La vigilancia de ese sistema requiere coordinación sostenida por su ubicación, por la importancia de observar fenómenos que puedan tener efectos transfronterizos y por la necesidad de que las comunidades conozcan los mecanismos de información disponibles.
Información y organización comunitaria
Protección Civil, Cenapred y Unicach concentrarán la operación y el mantenimiento del equipo especializado dentro de esta alianza. Para la población, la recomendación es seguir únicamente los reportes emitidos por las autoridades competentes y conocer los planes locales de protección civil, sin asumir que una fotografía, un estruendo aislado o una publicación en redes equivale a una confirmación técnica.
El fortalecimiento del sistema no sustituye la organización comunitaria, pero sí la respalda. La capacitación, los directorios actualizados, los puntos de reunión y las rutas identificadas son parte de una prevención que debe construirse antes de cualquier emergencia. Con datos continuos y comunicación responsable, Chiapas busca que el conocimiento científico se convierta en una herramienta práctica para reducir riesgos.
Fuentes: interMEDIOS, Cenapred, Protección Civil de Chiapas.









