Tonalá, Chiapas. La Jornada por la Paz realizada en Tonalá colocó nuevamente en territorio la estrategia estatal de prevención social, con módulos de orientación, servicios comunitarios y acompañamiento institucional para familias del municipio. La actividad fue encabezada por la Secretaría General de Gobierno y Mediación, como parte de la ruta “Prevenir para el Buen Vivir”, que busca atender causas de violencia antes de que escalen a conflictos mayores.
Servicios cerca de la población
Durante la jornada participaron dependencias estatales de seguridad, educación, capacitación, salud, movilidad y procuración de justicia. La atención incluyó información para prevenir violencia contra las mujeres, asesoría en seguridad, vacunación, entrega de medicamentos, cortes de cabello y opciones de capacitación en actividades productivas y culinarias.
El enfoque de la actividad fue acercar respuestas prácticas a las comunidades, especialmente en zonas donde la presencia institucional ayuda a fortalecer la confianza ciudadana. Para las autoridades estatales, estas jornadas permiten escuchar necesidades, orientar a las familias y canalizar casos hacia las instancias correspondientes.
Prevención como política territorial
La secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, planteó que la paz social requiere coordinación entre instituciones y participación comunitaria. El mensaje central fue que la prevención no debe limitarse a operativos reactivos, sino acompañarse de servicios que reduzcan factores de riesgo y abran oportunidades para la población.
En Tonalá, el despliegue tuvo también un componente de vida cotidiana: salud preventiva, movilidad, capacitación para el trabajo y espacios de diálogo. Esa combinación busca que la política pública sea visible, medible y cercana, no solo una presencia formal de funcionarios.
Atención con enfoque comunitario
La Jornada por la Paz forma parte de una estrategia estatal que pretende recorrer distintos municipios de Chiapas. El objetivo es llevar orientación a quienes no siempre pueden trasladarse a oficinas centrales y, al mismo tiempo, fortalecer redes locales para identificar problemas antes de que se conviertan en crisis.
El reto será dar continuidad a los casos detectados y sostener la coordinación entre dependencias. La utilidad de estas jornadas dependerá de que la atención inicial se traduzca en soluciones concretas, seguimiento y canales claros para que las familias sepan a dónde acudir.
Fuentes: Diario de Chiapas, ASICH.









