Beirut, Líbano.- El primer ministro libanés, Nawaf Salam, visitó este miércoles la aldea sureña de Zawtar Al Gharbieh, una comunidad golpeada por meses de guerra, mientras comenzó la aplicación de un acuerdo negociado por Washington entre Líbano e Israel.
Primeras señales del acuerdo
La visita tuvo un fuerte peso simbólico: Salam izó la bandera libanesa cerca de edificios dañados y prometió iniciar la reconstrucción de viviendas e infraestructura. El acuerdo contempla el despliegue del ejército libanés en zonas del sur donde Hezbollah mantenía presencia e influencia, además del retiro de fuerzas israelíes y un proceso de desarme del grupo armado.
La implementación arranca por zonas piloto en aldeas del sur. En esos puntos, el ejército libanés debe asumir control después de tareas de revisión y limpieza de explosivos. Por seguridad, los civiles todavía no pudieron ingresar de inmediato a algunas áreas, lo que provocó frustración entre residentes que buscaban revisar sus casas y pertenencias.
Un conflicto con alto costo humano
La guerra más reciente comenzó en marzo, después de ataques de Hezbollah contra Israel en el contexto de la escalada regional derivada del conflicto con Irán. La respuesta israelí incluyó bombardeos y operaciones terrestres en Líbano. De acuerdo con reportes internacionales, el saldo dejó miles de muertos y más de un millón de desplazados.
Aunque Líbano e Israel se mantienen técnicamente en estado de guerra desde hace décadas, las conversaciones directas impulsadas por Estados Unidos abrieron una ruta política poco común. Sin embargo, Hezbollah rechazó los llamados al desarme y cuestionó el proceso, lo que mantiene abierta la posibilidad de tensiones internas.
Reconstrucción bajo presión
Salam afirmó que el objetivo libanés sigue siendo la retirada israelí completa de su territorio. El reto inmediato será convertir el acuerdo en control efectivo del Estado, retorno seguro de familias y reconstrucción de servicios básicos. La comunidad internacional observa si la fase inicial reduce la violencia o si las diferencias sobre Hezbollah vuelven a bloquear la estabilidad.
Fuentes: Associated Press.









