En México se estima que 430 mil personas viven con VIH y alrededor de 128 mil aún no lo saben, informó la Secretaría de Salud al presentar los retos de diagnóstico, tratamiento y prevención.
El secretario de Salud, David Kershenobich, señaló que cerca de 70 por ciento de las personas con VIH ya cuenta con diagnóstico, pero el país necesita ubicar a quienes permanecen fuera de atención médica. La detección oportuna permite iniciar tratamiento, reducir complicaciones y disminuir el riesgo de transmisión.
Pruebas accesibles y tratamiento gratuito
La dependencia federal informó que las pruebas están disponibles en unidades de primer nivel y que el tratamiento antirretroviral se ofrece de manera gratuita. El objetivo es avanzar hacia la eliminación del VIH como problema de salud pública para 2030, una meta que requiere continuidad médica, prevención combinada y reducción del estigma.
Especialistas insisten en que hacerse la prueba no debe verse como una señal de enfermedad, sino como una práctica de cuidado. Personas sexualmente activas, quienes tuvieron una exposición de riesgo o quienes nunca se han realizado un tamizaje pueden acudir a servicios de salud para recibir orientación confidencial.
El estigma sigue siendo una barrera
Uno de los principales obstáculos es el miedo al juicio social. La discriminación provoca que muchas personas retrasen la prueba o abandonen el seguimiento médico. Por eso, las campañas públicas deben hablar con claridad: vivir con VIH no equivale a una sentencia de muerte cuando existe diagnóstico temprano y tratamiento adecuado.
Para Chiapas, la información resulta especialmente relevante por la dispersión territorial, la movilidad migrante y las desigualdades de acceso a servicios. Llevar pruebas rápidas, educación sexual y atención sin discriminación a comunidades rurales y urbanas puede evitar diagnósticos tardíos.
La salud pública depende tanto de medicamentos como de confianza. Si las personas saben dónde acudir, reciben trato digno y cuentan con tratamiento continuo, el país puede cerrar la brecha de casos no diagnosticados y proteger mejor a la población.
Fuentes: La Jornada, Secretaría de Salud.









