22 de abril de 2026

Los gasolineros aceptan el tope de 28 pesos por litro de diésel

Después de casi hora y media de reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de Petróleos Mexicanos (Pemex), concesionarios de las gasolineras del país aceptaron acatar el precio de 28 pesos por litro de diésel, sugerido por el gobierno federal, dieron a conocer algunos de los asistentes.

Aunque la mayoría optaron por el silencio, entre caras largas de sus compañeros, Mauricio González Puente, director general de Valores ABC, informó que se pactó ese precio y se acordó una reunión para la próxima semana en Palacio Nacional para evaluar la situación.

«Estamos atendiendo una petición presidencial; nosotros apoyamos a la Presidenta y aceptamos su propuesta de fijar el precio en 28 pesos. Acordamos respaldar esta solicitud para que el diésel quede en 28 pesos cerrados. Nos reuniremos con ella el próximo martes; mientras tanto, el precio de la gasolina Magna se mantiene sin cambios”, dijo.

En días pasados, la Presidenta advirtió en su conferencia matutina que no había ninguna justificación para que las gasolineras vendieran este combustible por arriba de 28 pesos, toda vez que el gobierno federal estaba reduciendo el impuesto especial sobre producción y servicios con el propósito de que el combustible no subiera de 28 pesos.

La finalidad de mantener el precio es evitar que se incremente el costo del transporte de mercancías. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), alrededor de 34 por ciento de estaciones estaban incumpliendo el acuerdo voluntario, lo que motivó a Sheinbaum a convocarlos a Palacio Nacional para conversar sobre esta situación.

Al mismo tiempo, indicó que el gobierno federal, en coordinación con el Servicio de Administración Tributaria y otras instituciones, realizará una revisión para detectar posibles irregularidades en la fijación de precios.

En días pasados, el titular de la Profeco, Iván Escalante, explicó que el diésel tiene una mecánica de venta distinta a la de la gasolina Magna; además, no existe un acuerdo firmado con los empresarios gasolineros sobre la venta de este combustible, sino sólo un pacto extraordinario de palabra ante el encarecimiento de los combustibles ocasionado por la incertidumbre sobre el suministro debido a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha llevado al cierre del estrecho de Ormuz.

Con información de La Jornada)

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