7 de octubre de 2026

Lionel Messi se despide de Argentina con gol, asistencia y triunfo ante Benín

Buenos Aires.- Lionel Messi cerró su etapa con la selección de Argentina con una victoria 3-0 ante Benín, un penal convertido y una asistencia, en una noche que reunió fútbol, homenaje y despedida. El partido amistoso fue el escenario para que el delantero de 39 años pusiera fin a una trayectoria internacional de 21 años, marcada por títulos, récords y una relación que pasó de la exigencia a la devoción con la afición argentina.

Un partido convertido en homenaje

El encuentro se disputó el martes en Buenos Aires y fue presentado por la organización como “el último tango”. Más de 85 mil asistentes llenaron el estadio para acompañar a Messi en su aparición final con la camiseta albiceleste. El marcador tuvo una importancia secundaria frente al significado de la jornada: las gradas, los exjugadores invitados y sus compañeros construyeron una despedida para el futbolista que se convirtió en el máximo referente de su generación.

Messi participó de forma directa en los tres goles. Marcó desde el punto penal y colaboró en las otras dos anotaciones, una muestra de la influencia que mantuvo hasta su último compromiso internacional. La victoria ante Benín permitió que el cierre tuviera una imagen competitiva, sin convertir el acto en una simple ceremonia. Al terminar, sus compañeros lo rodearon y el estadio sostuvo el cántico con su apellido mientras el jugador se dirigía al público.

Los números de una era

La despedida llegó después de 208 partidos, 126 goles, dos títulos de Copa América y una Copa del Mundo con Argentina. Las cifras explican una parte de la dimensión de su carrera, pero no resumen el cambio que produjo en el vínculo con la selección. Durante años, Messi cargó con comparaciones y con la presión de ganar un torneo mayor para su país. La Copa América de 2021 y el Mundial de 2022 modificaron ese relato y consolidaron su lugar entre los grandes símbolos deportivos argentinos.

El partido también reunió a representantes de los equipos campeones del mundo de 1978, 1986 y 2022. Esa presencia vinculó distintas generaciones de la selección y ayudó a dimensionar el carácter histórico del momento. La federación convirtió un amistoso en un evento nacional, con boletos agotados y una audiencia que siguió cada instante de la despedida.

Lo que cambia para Argentina

La salida de Messi abre un periodo inevitable de renovación. Argentina conservará a futbolistas de experiencia y una estructura competitiva, pero tendrá que redefinir liderazgos y mecanismos ofensivos sin su principal conductor. El desafío no consiste en encontrar una copia del número 10, sino en construir un equipo capaz de sostener su identidad colectiva con otros referentes y nuevas responsabilidades.

Para el jugador, el adiós internacional no representa necesariamente el final de su carrera de club. Seguirá ligado al futbol profesional, pero ya no volverá a competir con la selección que acompañó desde sus inicios. La distancia entre ambas decisiones explica por qué la noche en Buenos Aires tuvo una carga especial: no fue una despedida del deporte, sino del equipo que lo convirtió en un emblema nacional.

La imagen final dejó una conclusión clara. Argentina despidió a un futbolista que acumuló logros extraordinarios, pero también a una figura que dio forma a recuerdos compartidos durante más de dos décadas. El resultado quedará en la estadística; el homenaje, en la memoria de quienes llenaron el estadio.

Fuentes: Associated Press, El País, Mundo Deportivo.

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