Entradilla. La Secretaría de Marina reportó el aseguramiento de aproximadamente 1.2 toneladas de presunta cocaína frente a las costas de Chiapas, en dos acciones operativas que dejaron ocho personas detenidas y una embarcación menor asegurada.
Dos intervenciones en la zona costera
El operativo se realizó en inmediaciones de San José El Hueyate, en el municipio de Mazatán, una zona cercana a Tapachula y a la frontera sur. De acuerdo con la información difundida por autoridades federales y medios nacionales, personal naval participó en recorridos de vigilancia marítima, aérea y terrestre cuando detectó movimientos vinculados con el traslado de droga.
En una primera intervención fueron detenidas cuatro personas y se aseguraron 29 bultos con 860 paquetes, con peso aproximado de 860 kilogramos, incluido el embalaje. En una segunda acción, los elementos de la Armada interceptaron una embarcación menor con dos motores fuera de borda y cuatro tripulantes; durante la inspección localizaron 13 bultos adicionales con alrededor de 384 kilogramos de presunta droga.
Golpe económico al crimen organizado
Las autoridades estimaron que el decomiso representa una afectación económica superior a 263 millones de pesos para estructuras delictivas. También señalaron que con el aseguramiento se evitó que millones de dosis llegaran al mercado ilegal. Las personas detenidas y lo asegurado fueron puestos a disposición del Ministerio Público para definir responsabilidades e integrar las carpetas correspondientes.
El caso vuelve a colocar la atención en la franja marítima del Pacífico sur, donde las rutas de tráfico se cruzan con dinámicas de migración, comercio y seguridad fronteriza. Para Chiapas, el aseguramiento no solo tiene impacto policiaco; también muestra la presión permanente sobre comunidades costeras, puertos y caminos de conexión hacia el centro del país.
La Marina informó que las operaciones en altamar se mantienen como parte de una estrategia para inhibir actividades ilícitas en aguas nacionales. Sin embargo, especialistas y autoridades locales han insistido en que la respuesta de seguridad debe acompañarse con inteligencia, coordinación institucional y atención social en zonas vulnerables. El decomiso es relevante por su volumen, pero el seguimiento judicial será clave para saber si el operativo logra traducirse en sanciones y desarticulación real de redes criminales.
Fuentes: Diario de Chiapas, La Jornada, El Informador, Reporte Índigo.








