5 de junio de 2026

Protestas en Albania frenan proyecto turístico ligado al yerno de Trump

Miles de personas salieron a protestar en Albania contra un proyecto inmobiliario vinculado al yerno de Donald Trump, Jared Kushner, que busca transformar la isla de Sazan en un destino turístico de lujo. La iniciativa, valuada en alrededor de mil 200 millones de dólares, ha generado rechazo por el posible daño ambiental y por el uso de una antigua base militar comunista considerada parte de la memoria histórica del país.

La isla de Sazan, ubicada en el mar Adriático, ha permanecido por décadas como un territorio de alto valor estratégico y ambiental. Su posible conversión en complejo turístico abre una discusión que se repite en varias regiones del mundo: hasta dónde permitir inversión privada en espacios naturales o patrimoniales y qué garantías deben existir para proteger ecosistemas, acceso público y soberanía territorial.

Ambientalistas y ciudadanos alzan la voz

Los manifestantes acusan que el proyecto puede alterar zonas costeras, presionar recursos naturales y convertir un espacio de identidad nacional en un enclave para turismo de alto poder adquisitivo. También cuestionan la transparencia del proceso y la relación entre inversiones internacionales y decisiones gubernamentales. En su lectura, el desarrollo promete empleos y derrama económica, pero podría dejar costos ambientales difíciles de revertir.

El caso ha crecido porque involucra a una figura cercana al círculo político de Trump, lo que eleva el interés internacional. Para opositores y organizaciones civiles, la presencia de un inversionista con apellido político fuerte obliga a vigilar que las decisiones no se tomen por influencia, sino por análisis ambiental, consulta pública y beneficios comprobables para la población local.

La discusión también toca a otros países que han entregado islas, playas o zonas históricas a desarrollos de lujo con promesas de modernización. Cuando la población no percibe beneficios directos, esos proyectos pueden convertirse en símbolos de desigualdad: espacios antes compartidos pasan a ser inaccesibles y la economía local depende de empleos temporales o de baja remuneración.

Turismo, inversión y memoria

Albania ha buscado posicionarse como destino turístico emergente en Europa, con playas, montañas y costos competitivos frente a otros países mediterráneos. Sin embargo, el crecimiento del turismo puede convertirse en una presión si avanza sin reglas claras. La transformación de Sazan plantea dudas sobre infraestructura, residuos, acceso al agua, conservación marina y protección de sitios históricos.

El debate no es rechazar toda inversión, sino definir condiciones. Los proyectos turísticos pueden generar empleos si respetan normas, integran a comunidades y protegen recursos. Pero cuando la ciudadanía percibe opacidad o riesgo ambiental, la protesta se convierte en una forma de defensa del territorio. En Albania, la isla de Sazan ya es más que un terreno de oportunidad: es el centro de una disputa entre desarrollo, memoria y naturaleza.

Fuente: El Sol de México; AFP