Lo más probable es que los hantavirus existan desde que existen los roedores, pero poco se sabía sobre estos patógenos antes del siglo XX. Esta inusual familia de virus que portan los roedores ha sido señalada como fuente de un brote mortal a bordo de un crucero en el océano Atlántico.
El virus es zoonótico, lo que significa que puede transmitirse a los humanos a través de los animales. Y aunque los brotes han sido infrecuentes, es uno de los virus zoonóticos más ampliamente distribuidos en el planeta.
“Algunos son hantavirus del Viejo Mundo y otros son hantavirus del Nuevo Mundo”, dijo Sabra Klein, catedrática de Microbiología Molecular e Inmunología de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins.
“Las distintas especies del virus son transmitidas por diferentes roedores”, dijo Klein y añadió que las cepas europeas causan enfermedades menos graves que las asiáticas.
Señaló que “no hay vacuna, no hay cura, no hay dinero” para encontrar una cura “en parte porque son muy infrecuentes”.
El primer brote de hantavirus se documentó ya bien entrado el siglo XX.
Primeros brotes
En 1951, soldados en Corea que formaban parte de un comando internacional dependiente de las Naciones Unidas desarrollaron una enfermedad que podía derivar en fiebre hemorrágica con síndrome renal, una afección que afecta a los riñones. En 1954, se había diagnosticado clínicamente esta enfermedad a unos 3000 soldados, según los investigadores.
Esos soldados habían estado destinados a lo largo del río Hantan, por lo que el virus se denominó hantavirus. El brote dio lugar a las primeras investigaciones patológicas profundas y detalladas de la enfermedad.
El descubrimiento permitió identificar retroactivamente brotes en la primera mitad del siglo XX, como en Siberia oriental, en Europa durante las guerras mundiales y en el noreste de China durante la invasión y ocupación japonesas de la década de 1930.
El virus es hallado en Estados Unidos
Los científicos no pensaban que el continente americano tuviera estos hantavirus, ahora conocidos como cepas del “Viejo Mundo”, dijo Klein. Pero se reconocía que los hantavirus del “Viejo Mundo” podían encontrarse en torno a los principales puertos de navegación.
“Sabemos que en toda la costa este, nuestras ratas urbanas tienen uno de estos virus del Viejo Mundo, pero gran parte de la enfermedad no es tan grave”, dijo.
Esto se confirmó cuando científicos de Johns Hopkins atraparon ratas en el puerto de Baltimore, dijo Klein, y encontraron una especie de hantavirus del Viejo Mundo en los animales. Encontraron resultados similares en Nueva York y Filadelfia.
Pero los investigadores no observaron indicios de un hantavirus originario de América.
“Pensamos que la única forma de que tuviéramos virus en Estados Unidos, o en América en general, era que vinieran en barcos que transportan mercancías y ratas”, dijo Klein.
Se descubre una nueva cepa
El mismo año que los descubrimientos de la costa este, al menos 15 personas murieron de una misteriosa enfermedad en la zona de las Cuatro Esquinas, el punto donde confluyen Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah.
Resultó ser un hantavirus con un alto índice de mortalidad.
“Era la primera vez que teníamos un hantavirus del ‘Nuevo Mundo’ transmitido por roedores del Nuevo Mundo”, dijo Klein. “Eran ratones ciervo, y los ratones ciervo están por todo Estados Unidos”.
Esta cepa recibió el nombre de virus Sin Nombre (originalmente en español). Es la principal cepa encontrada en Estados Unidos, y está vinculada a los ratones ciervos. Probablemente, el virus había estado enfermando y matando a personas en el Oeste estadounidense durante siglos.
Primer caso de virus de los Andes
Resultó que el hantavirus estaba presente en toda América del Norte, Central y del Sur.
En 2002, murió un niño chileno sin síntomas de hantavirus, dijo Klein. También murió su abuela. Fueron infectados por roedores, dijeron los científicos.
Los científicos lo denominaron virus de los Andes. Este y otros hantavirus encontrados en América tienen una tasa de letalidad mayor que los de Europa, dijeron los investigadores. Las cepas de América provocan más síntomas cardiopulmonares, que tienen mayor probabilidad de causar la muerte que las enfermedades renales de las cepas del Viejo Mundo.
Las cepas de América se conocen colectivamente como síndrome pulmonar por hantavirus.
El virus de los Andes es el único hantavirus de América que se sabe que se transmite entre personas, y no solo de roedores a humanos, dijo Klein.
“Es muy muy muy muy raro”, añadió sobre este tipo de contagio.
Clúster mortal entre campistas
Al menos 10 personas contrajeron el virus Sin Nombre en septiembre de 2012 en un campamento del Parque Nacional de Yosemite, en California. Tres de ellas murieron.
El Departamento de Salud Pública de California había informado del hallazgo de ratones ciervos infectados por hantavirus en varios lugares de Yosemite entre 2007 y 2010. Esta vez, los ratones ciervos estaban anidando en el interior de las paredes dobles de las cabañas de lona.
Los campistas inhalaron el virus, que estaba presente en el polvo contaminado con excrementos, orina o saliva de ratones infectados que se transmitió por el aire, según un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Brote entre humanos
Uno de los mayores brotes registrados en la historia provocó al menos 29 casos y 11 muertes. Ocurrió en Epuyén, un pueblo de 2000 habitantes de la Patagonia, en el sur de Argentina, a finales de 2018 y principios de 2019.
Sigue siendo el caso más conocido de transmisión entre humanos. Las autoridades tuvieron que poner en marcha una cuarentena estricta, un rastreo riguroso de contactos, el aislamiento de contactos cercanos y una vigilancia activa para evitar una mayor propagación.
En Argentina, el síndrome pulmonar por hantavirus tiene una tasa de letalidad de hasta el 50 por ciento, dijeron los investigadores.
El brote de Epuyén se definió por una propagación humana sostenida, a diferencia de la mayoría de los hantavirus, incluido el virus Sin Nombre, que solo saltan de roedores a humanos.
2025: Nuevo México
Un caso que saltó a las primeras planas
Poco después de la muerte del actor ganador del Oscar Gene Hackman y de su esposa, Betsy Arakawa, música de formación clásica, el médico forense jefe de Nuevo México anunció que Arakawa había muerto de hantavirus. Lo más probable es que hubiera sido infectada por ratones ciervos en Nuevo México, donde la pareja vivía.
El virus llega a bordo de un crucero
Se han confirmado dos casos de infección por hantavirus en un laboratorio, y hay otros cinco casos sospechosos a bordo del M/V Hondius, un crucero que navega por el océano Atlántico, dijo el domingo la Organización Mundial de la Salud. Tres personas han muerto.
El barco había zarpado de Argentina. Los científicos creen que la causa de la muerte del pasajero del crucero fue la cepa de los Andes.
Aunque se ha insistido mucho en la transmisión de persona a persona, Klein dijo que eran más probables otras formas de exposición.
“Probablemente, haya algún contacto con los roedores de alguna forma, ya sea en Argentina o en algún lugar del barco”, dijo.
(Con información de The New York Times)









